“Esculpir el mármol como lo hace Atchugarry demanda un trabajo de obrero. Además de los grandes bloques de materia prima, amoladoras, una grúa con capacidad de levantar hasta 3.000 kilos, cuerdas, tapabocas, protectores para los oídos y, ocasionalmente, andamios, forman parte del paisaje visual del taller del autor. Así como el paisaje sonoro tiene mucho de sitio de construcción, con los sonidos mecánicos y metálicos de la grúa, el chirriar constante de la amoladora abriéndose paso en la piedra y el golpeteo del martillo en el cincel. En este caso, el desgaste del artista no solo es psíquico, sino también físico.” Registro de Pablo Atchugarry en su taller de la Fundación.
Fragmento de: Pablo Atchugarry. Coloso por Valeria Tanco.